Tengo que buscar mi libreta…

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Hoy, charlando con Olgui, platicando, que dirían mis amig@s del otro lado del charco… se me vino a la memoria un cuento que leí y que la había pasado Merche a ella, es otro de esos cuentos que suelo leer en mis “casamientos”, tendré que buscar una palabra apropiada a esa ceremonia, ¿me ayudais? lo de boda suena como a iglesia (ojito, no tengo nada en contra de esa ceremonia…) y a veces hasta les sermoneo yo… ya os contaré por encima como es una de “mis ceremonias”…

Los cuentos, de ahora en adelante, con el permiso de mi anfitriona, los contaré a mi manera, como lo hago en esas ceremonias… El de hoy no empieza muy alegre, ya veo las caras de la gente cuando empiezo a contarle en las bodas, al final les pregunto y quedan encantados…

Un caminante en uno de sus viajes llegó a los alrededores de un pueblo en un lejano país, podría ser por la India… , pero tanto da.

A lo lejos vió un cercado de madera, con losas blancas en un montículo con flores, árboles,… un lugar muy bonito que le llamó poderosamente la atención y hacia el cual se dirigió.

Nada mas cruzar la puerta de madera y ver la primera de las losas toda su alegría se quedó convertida en tristeza, estaba leyendo y su corazón se encogió… allí estaba escrito un nombre… “Monrra, vivió 4 años, 2 meses y 6 dias”, no mejoró su estado de ánimo cuando leyó la siguiente losa… “Lianata, vivió 3 años, 11 meses y 16 días”, siguió su camino leyendo y cada vez su tristeza aumentaba ya que todos los que estaban allí habían fallecido con muy pocos años… siguió leyendo… “Cionaci, vivió 5 años, un mes y 25 días” … se quedó abatido y se dirigió hacia uno de los árboles bajo el cual estaba resguardandose del sol un anciano, al parecer habitante del pueblo cercano.

Se extrañó mucho de la cara alegre del anciano que parecía muy tranquilo y placentero. Se dirigió hacia el y le preguntó sobre el lugar en que estaban…

-Buenos dias, anciano… -dijo el viajero- yo no estaría mucho tiempo descansando en este lugar, un lugar tan … triste…

-¿Triste?- dijo el anciano -, al contrario, todos los días vengo a descansar aqui…

-Pero es un lugar muy triste, un cementerio de niños… – respondió el viajero.

-Veo- dijo el anciano- que desconoces el lugar donde te encuentras, no se trata de niños…, te explicaré. Es costumbre en mi pueblo entregar a cada jóven a su mayoría de edad una libreta en la que deberá ir apuntando los momentos de felicidad extrema de su vida, cuando recibió aquel regalo que le hizo tanta ilusión, cuando fué con sus padres al río a pescar, cuando tuvo su primer amor, su primer beso, su boda, el nacimiento de sus hijos,… todos esos momentos traducidos en tiempo, en minutos, segundos, horas… y los va recogiendo en su libreta. Al final de sus días, la persona más allegada suma todos esos pequeños momentos de felicidad de su libreta y es lo que después queda reflejado en su tumba…

Que vuestra libreta esté llena de momentos de felicidad.

9 comentarios

  1. Ya te comenté en su día que este cuento me había gustado mucho. A veces la gente desperdicia gran parte de su tiempo en JO…robar al prójimo, en tener más que el vecino, o a ver lo que se compró Pepito, ¡algo habrá hecho!.
    Espero que te busques la libreta, Porque yo también la voy a buscar , tenemos que hacer que saquen la calculadora para sumar muchos números, y así nos ponga en el epitáfio…vivió todo lo que pudo.
    Besucus desde mi libreta. Gracias por estos cuentos Situ.🙂

  2. merche… es que a mi los cementerios… hasta éstos me producen… porque seguro que ninguno quiso irse y dejar de apuntar tiempo en su libreta.

    Tengo boda el sábado… ¿que les leo…? se admiten ideas.

    Besucus

  3. Tienes boda..bien, bien..Está difícil lo de leer algo, porque claro, me imagino que tendrá que ser algo escueto y con valor. Bueno yo de los que conozco me quedaría con el del reloj de oro y las peinetas, así en un breve cuentillo. Aunque yo sé que a tí te parece triste pero yo lo considero bonito. Te lo contaré como yo recuerdo:
    Una pareja que se querían mucho y siempre intentaban complacer al otro en tal medida que un día para demostrarse su amor, decidieron deshacerse de lo que tenía más valor para ellos, que fué; el reloj de oro del abuelo del chico (que todos los días limpiaba y tenía un inmenso cariño) y el pelo de la chica (una melena larga preciosa que su novio adoraba). Cada uno decidió venderlo (él su reloj y ella su pelo) para hacerse un regalo y cuando llegaron cada uno a casa…ella le había comprado una cadena para ese reloj de oro y él unas peinetas para su preciosa melena.
    Moraleja:el amor no significa sacrificarse por el otro sino compartir…como dice B. el amor no está en nosotros para sacrificarse por el otro, sino para disfrutar de su existencia.
    Es sólo un cuento, pero espero que esa pareja sea muy féliz y comparta momentos inolvidables. ¡Viva a los novios!. ¡Salud!🙂

  4. Tiene razón merche es precioso,el cuento, de la peineta y el reloj y tambien me gustó mucho el de la señora de las galletas , quizas no para la boda pero si para que lo cuentes en otra ocasión aquí, nos enseñaria mucho a muchos.

    Aunque creo que cualquiera que cuentes les enseñará algo importante como nos enseñas aqui cada vez que escribes.

    un muaca, remuacado

  5. bodas = uniones de vida
    bodas = reunión para dos
    bodas = batalla de amor por siempre

  6. Por cierto… no se si os habeis dado cuenta pero ese arbol es un TEJO, árbol muy emblematico para los Cántabros ¿a que si?

    Muassssssssss

  7. Si señor el tejo, o el teju como se también se le denomina. Arbol sagrado para los cántabros y asociado a la mitólogía. Pueden llegar a vivir más de 1000 años. Por lo visto, tanto sus semillas, raíces y hojas son tóxicas. Los guerreros cántabros lo llevaban siempre consigo para no sobrevivir a su jefe y morir con él consumiendo sustancias sacadas del teju.
    Muy asociado a los muertos, ya que muchos se encuentran cerca de iglesias y cementerios. La leyenda cuenta que las raíces de los tejos llegan a la boca de los cadaveres, simbolizando la vida en la boca de la muerte…
    Ayss se me pone la carne de pollo. Me quedo con que es un árbol milenario, autóctono y mítico para los Cántabros.
    Saluducos.🙂

  8. Te puedo asegurar que mi libreta tiene muchos momentos de alegria. Los momentos tristes han sido simples baches en el camino.

  9. me alegro, por otra parte, sabiendo donde están los baches se aprende y así la proxima vez se evitan.

    es fácil decirlo, lo se, pero hay que intentarlo

    bxucus


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