El timple

rabelRecordaba hace poco cuando venía a visitar a mi bisabuela y a mi abuela más tarde, un vecino del pueblo. Se llamaba Paco Sobaler, ese hombre me llamaba mucho la atención; era muy simpático y chistoso, además tenía una afición curiosa, fabricaba rabeles, los hacía él mismo a mano y él mismo los tocaba. Incluso alguna cinta grabó en su día. Es curioso su sonido, como si rasgara las cuerdas de una manera plañidera, pero yo lo identifico mucho con mi tierra, que es Cantabria. En este enlace cuenta un poco la tradición de los cantos, bailes y tradiciones del Valle de Campoo de donde mi familia es originaria.

¿Y porqué me vino esto a la memoria?, pues simplemente porque un día vino la hermana de Bety a buscarla, como cada tarde; se ofrecieron a acercarnos a la “guagua” y al subir atrás ví una guitarrilla. Era un timple, nunca había visto uno y la verdad que me llamó mucho la atención y cuando lo oí me gusto aún más. Es un sonido que enseguida se identifica, al igual que el rabel.

La hermana de Bety había empezado clases de timple y la verdad que a mí si tuviera tiempo no me importaría aprender también. Tiene que ser algo relajante, incluso para desconectar de toda la rutina diaría que a veces nos llega a agobiar, y tiene que ser muy bonito.

Esta pequeña guitarrrilla de cinco cuerdas, llega a recordar con su sonido agudo a algunos instrumentos italianos. Se suele

timple

utilizar como acompañamiento de grupos folcloricos y en los bailes de chaifa y candil. En cuanto a las canciones, destacan las isas, de carácter alegre. Las folías, canto del lamento, con baile lento. Las malagueñas, canto triste y de pena por un ser querido o una perdida. El arroró, es la canción de arrullo, de cuna. Los aires de Lima, cantado y bailado a la antigua usanza de los bailes cortesanos. El baile del vino de la isla del Hierro, un baile curioso donde se establece un jugueteo entre la pareja para intentar coger el sombrero al chico. Los tangos, bailes que se hacen en corrillo….y así un sinfín de coplillas y seguidillas llenan este folclore tan rico de las Islas.

Grandes timplistas han seguido con este arte, incluso dando un giro y fusionandola con repertorios gallegos y celtas. Tres de los timplistas de esta nueva ola son Benito Cabrera, Domingo Colorao y Jose Antonio Ramos, otro de los grandes es Totoyo Millares y un sinfín de grandes artistas forman nutrido grupo de aficionados a este instrumento.

Incluso ya desde casa puede uno aprender a tocarlo vía internet, en la escuela de Jose Antonio Ramos, asi que por falta de recursos que no sea, ya no hay excusa y para el que no pueda tocarlo por lo menos que se deleite oyendolo….

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